domingo, 31 de agosto de 2014

La comunicación del interrogante sin interrogacion clara.

Diferencia y distancia. Entablar una discusión: ¿apartarse o buscarse? Las ideas pueden imponerse, aunque pueda ser contradictorio afirmar esto si creemos en la existencia ontológica de los "intereses subjetivos". La voluntad es cínica; las ideas pueden ser escarnios a disposición de la voluntad. La sensación de superioridad sobre el otro es una apetencia humana, animal sólo en los momento de irracionalidad, moral en el silencio del inmoral. De todos modos, la voluntad es idea. ¿Qué sucede cuando nos encontramos en el otro? ¿La distancia es tan frágil, tan etérea, un artilugio que se pierde en el mero acto del tuteo? Tu camino se cruza atropelladamente con mi presente, simples idiotas desconocidos, sólo astutos momentos antes de conocernos ¿Quién es él y por qué yo soy como él y al mismo tiempo temo su presencia mucho antes de haberla comprobado? Humanos al fin, la avidez por huir de la soledad de la inmoralidad nos puede. Pero Sr Gonzalez ¿Merece usted mi confianza? ¿Qué me separó de usted cuando compartimos la especie con el restos de ellos? ¿Compartir un mismo misterio no nos es acaso suficiente a la hora de recordarnos? Nacionalidad, tradiciones, gustos, representación y buena imagen… ¿derivan de que punto sino de nuestro temor a volver a observar el mundo a partir de los instantes inacabados, castrados, incompletos por el sentimiento de ansiedad? ¿Dónde se encuentra la incisión? Con embargo, al final y al cabo marcan las existencias estos paréntesis. Aunque seguros del constante acercamiento por el amor ¿Estamos destinados por lo tanto a proyectarnos entre nosotros? Es harto sabido nuestro carácter social: la sociedad es la respuesta. Por eso mismo cabe preguntarse qué sucede en el prologo de la comunion humana o en el epílogo de la destrucción de dicha comunicación ¡Todo radica en la diferenciación y en la complicidad de la mentira poética, en la rima y en el compás de esta música que escuchamos en este momento! ¡La música de un lenguaje pervertido! En dicha circunstancia, Sr Gonzalez, usted que es licenciado en Comunicación Social ¿Que piensa de la diatriba que traje aquí? ¿Es que la diferencia entre seres humanos esta fundamentada en la felicidad y nuestro sueño de eliminarla, de perfeccionarla? ¿O será que el paraíso es el infierno de los placeres cotidianos, donde el Diablo es el Saber y Dios la Ley que me permite acercarme al primero?

No hay comentarios:

Publicar un comentario