domingo, 31 de agosto de 2014

Concepto de arte en Baudelaire. Ideas del éxtasis de los sentidos, el mal, la modernidad y la queja de los enamorados

El concepto de arte y del artista en Baudelaire redunda en sus condiciones de sacralidad. Como dice Baudelaire: “El artista solo surge de si mismo (...) Solo es fiador de si mismo (...) Muere sin haber tenido hijos. Ha sido su propio rey, su propia sacerdote, su propio Dios” Asimismo y por sobre todo, el arte moderno debe tener contacto con el presente, con el mundo que lo rodea, con la vida cotidiana del individuo. El punto donde convergen el mundo del arte y el mundo corriente no es únicamente un punto espiritual, sino también físico, un punto del paisaje de la ciudad moderna. Además podemos redefinir dicho concepto de arte moderno con ciertas estipulaciones resueltas en la crítica de la estética romántica y de la corriente socialista-utilitarista.

Critica al arte romántico -El artista no debe abordar al hombre moderno de forma pintorescamente romántica sino que hay que sacar a la luz la parte del alma humana oculta en él; de este modo se revela el corazón triste y a menudo trágico de la ciudad moderna. “La vida moderna tiene una belleza autentica y distintiva, inseparable, no obstante de su inherente miseria y ansiedad, de las facturas que tiene que pagar el hombre moderno” -El sueño forma parte de lo que se ve, no de una mentirosa visión romántica. -La vida moderna requiere un nuevo lenguaje musical, sin el ritmo y rima de la poesía romántica.

Critica a las corrientes socialistas-utilitaristas -El utilitarismo desborda al hombre moderno ocultando su fase épica, su figura poéticamente grande. Lo nuevo no debe de sucumbir ante lo útil. La dimensión épica de la vida moderna debe de ser el punto hacia el que se dirija el artista. -El individuo moderno no debe atender al ideal del “ingenuo hombre de bien”, “regido por esa moral de tenderos que es el utilitarismo”.

De todas formas podemos abordar las principales premisas del arte en Baudelaire con los siguientes conceptos:

Modernidad: Baudelaire: “Por modernidad entiendo lo efímero, lo contingente, la mitad del arte cuya otra mitad es eterna e inmutable”. La modernidad o lo moderno, donde lo sucedido aun no se ha interpretado ni asumido. Lo que todavía esta ocurriendo en el espacio publico y a cuya persecución han de lanzarse pintores y escritores. Lo moderno es atractivo porque despierta la curiosidad del artista y le obliga a responder al reto de la interpretación, aventando el tedio que genera lo archisabido, lo anclado en la repetición y en el ámbito.

El mal: Cuando hablamos del Mal en Baudelaire debemos apuntar la mayor parte de las veces hacia el Spleen. El tedio no es un mal en si mismo, sino un estado un estado que abre la puerta a todos los males. Su particularidad es no ser nada, y por no se más que vacío y oscuridad puede dar cabida a todo. La agresividad generada por el tedio es estrictamente imaginativa. Su maldad es ligera e inmaterial, libre de toda traba moral.

La queja del enamorado: se explicita en “los ojos de los pobres”: donde el narrador explica a la mujer que ama por qué siente amargura y distanciamiento hacia ella; y es allí dónde se desarrolla un encuentro verdaderamente moderno: lo acaecido reside en el espacio urbano. El nuevo bulevar de Paris fue la innovación urbanística más espectacular del siglo XIX y el paso decisivo hacia la modernización de la ciudad tradicional.

Orgía de sentidos: Cuando hablamos de idealización poética, la visión baudelairiana del paraíso, es lo radicalmente opuesto a la espiritualización y a la abstracción: una orgía de sentidos, una experiencia sensorial cuya intensidad misma hace de ella una experiencia espiritual.

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